In Memoriam
Alfredo José Anzola
11 de enero de 1974-28 de abril de 2008
Se cerraron tus ojos claros. Pero nos quedamos con tu mirada. Nada reproducirá la profundidad y el misterio que de ella emanaba.
El inexplicable enigma de la vida hizo que tú, sobrio, silencioso, inescrutable a veces, te fueras demasiado pronto. Pero sabíamos de qué estabas hecho. Estudioso, empeñoso, trabajador, persistente. Ambicioso, aunque tu serenidad lo ocultaba. Siempre sonriente, cálido, dulce y extremadamente generoso.
Fuiste exitoso en algo muy polémico. Y por ende envidiado y hasta repudiado por algunos. Poco te importó. Soportaste incólume y seguiste como siempre, adelante.
Y ahora, ¿dónde te habrás ido? Ya lo sé, hacia arriba…
Tu tío Eloy



